Archivo por diciembre, 2010

25 de Diciembre, fum, fum, fum….

Jueves, diciembre 23rd, 2010

25 de Diciembre fum, fum, fumk,
25 de Diciembre fum, fum, fum
Un niñito muy bonito, ha nacido en un portal,
Con su carita de rosa, parece una flor hermosa fum, fum, fum
Un niñito muy bonito, ha nacido en un portal,
Con su carita de rosa, parece una flor hermosa fum, fum, fum

Venid, venid pastorcillos, fum fum fum
Venid, venid pastorcillos, fum fum fum
Venid conla pandereta y castañuelas al portal,
A adorar al rey del cielo que ha amanecido en el suelo, fum , fum, fum

Desde el cielo está mirandoçdesde el cielo está mirando,
A la Tierra alucinante que relumbra con su luz,
Y la paz del firmamento, celebrando el nacimiento de Jesús.
Desde el cielo está mirando
Desde el cielo está mirando
A la Tierra alucinante que relumbra con su luz,
Y la paz del firmamento, celebrando el nacimiento de Jesús

Los peces en el río

Jueves, diciembre 23rd, 2010

La Virgen está lavando
Y tendiendo en el romero
Los pajarillos cantando,
Y el romero floreciendo.

Pero mira como beben
Los peces en el río,
Pero mira como beben
Por ver al Dios nacido.
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río
Por ver a Dios nacer.

La Virgen se está peinando entre cortina y cortina,
Sus cabellos son de oro
El peine de plata fina.

Pero mira como beben
Los peces en el río,
pero mira como beben
por ver al Dios nacido.
Beben y ben y vuelven a beber,
Los peces en el río
Por ver a Dios nacer.

La Virgen va caminando
Por entre aquellas palmeras,
El Niño mira en sus ojos,
El color de la vereda.

Pero mira como beben
Los peces en el río
Pero mira como beben
Por ver al Dios nacido,
Beben y beben y vuelven a beber,
Los peces en el río
Por ver a Dios nacer

La Marimorena

Jueves, diciembre 23rd, 2010

Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena

En el portal de Belén hay estrellas, sol y luna
La Virgen y San José y el Niño que está en la cuna
Y si quieres comprar pan más blanco que la azucena
En el portal de Belén la Virgen es panadera

Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena

Un pastor comiendo sopas en el aire divisó
Un ángel que le decía ha nacido el Redentor
De oriente salen tres Reyes para adorar al Dios Niño
Una estrella les guiaba para seguir el camino.

Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena

A esta puerta hemos llegado
Cuatrocientos en cuadrilla
Si quieres que nos sentemos
Saca cuatrocientas sillas

Ande, ande ande La Marimorenaç
Ande, ande, que es la Nochebuena

Saca una para mí
Y otra “pa” mi compañero y los que venga detrás
Que se sienten en el suelo

Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena

En el portal de Belén
Han entrado los ratones
Y al bueno de San José
Le han roído los calzones

Ande, ande, ande La Marimorena
Ande, ande que es la Nochebuena

En la puerta de mi casa
Voy a poner un petardo
Para reírme del que venga
A pedir el aguinaldo
Pues si voy a dar a todo
El que pide en Nochebuena
Yo si que voy a tener
Que pedir de puerta en puerta

Hacia Belén va una burra…

Jueves, diciembre 23rd, 2010

Hacia Belén va una burra, rin, rin
Yo me remendaba yo me remendé
Yo me eché un remiendo yo me lo quité,
Cargada de chocolate;
Lleva su chocolatera rin, rin
Yo me remendaba yo me remendé
Yo me eché un remiendo yo me lo quité,
Su molinillo y su anafre.

María, María, ven acá corriendo
Que el chocolatillo se lo están comiendo.
En el portal de Belén rin, rin
Yo me remendaba yo me remendé
Yo me eché un remiendo yo me lo quité,
Han entrado los ratones;
Y al bueno de San José rin, rin, yo me remendaba yo me remendé
Yo me eché un remiendo yo me lo quité,
Le han roído los calzones.

María, María, ven acá corriendo,
Que los calzoncillos los están royendo.
En el Portal de Belén rin, rin
Yo me remendaba yo me remendé
Yo me eché un remiendo yo me lo quité
Gitanillos han entrado;
Y al niño que está en la cuna rin, rin,
yo me remendaba yo me remendé
yo me eché un remiendo yo me lo quité
gitanillos han entrado;
y al niño que está en la cuna rin, rin
yo me remendaba yo me remendé
yo me eché un remiendo yo me lo quité,
los pañales le han cambiado.

María, María ven acá volando
Que los pañalillos los están lavando

Campana sobre campana

Jueves, diciembre 23rd, 2010

Campana sobre campana
Y sobre campana una
Asómate a la ventana
Verás a un niño en la cuna

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
Que nuevas nos traéis.
Belén, campanas de Belén
Que los ángeles cantan
Que nueva nos traéis

Campana sobre campana
Y sobre campana dos
asómate a la ventana
verás al niño Dios.

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
Que nueva nos traéis.
Belén, campanas de Belén
Que los ángeles cantan
Que nueva nos traéis

Campana sobre campana
Y sobre campana tres
En una cuna a esta hora
El Niño va a nacer.

Belén, campanas, de Belén….

El conejito burlón

Jueves, diciembre 16th, 2010

Vivía en el bosque verde un conejito dulce, tierno y esponjoso. Siempre que veía algún animal del bosque se burlaba de él. Un día, estaba sentado a la sombre de un árbol, cuando se le acercó una ardilla:

- hola señor conejo.

El conejo no respondió. Le miró, le sacó la lengua y salió corriendo.

¡Qué mal educado!, pensó la ardilla. De camino a su madriguera, se encontró con un cervatillo, que también quiso saludarle:

- Buenos días señor conejo.

De nuevo el conejo sacó su lengua al cervatillo y se fue corriendo. Así una y otra vez a todos los animales del bosque que se iba encontrando en su camino.

Un día todos los animales decidieron darle una buena lección y se pusieron de acuerdo para que cuando alguno de ellos viera al conejo no le saludara. Harían cómo si no le vieran. Y Así ocurrió.

En los días siguientes todo el mundo ignoró al conejo. Nadie hablaba con él ni le saludaba. Un día, organizando una fiesta todos los animales del bosque, el conejo pudo escuchar el lugar donde se iba a celebrar y pensó en ir, aunque no le hubiesen invitado.

Aquella tarde cuando todos los animales se divertían, apareció el conejo en medio de la fiesta. Todos hicieron como si no le vieran. El conejo, abrumado ante la falta de atención de sus compañeros, decidió marcharse con las orejas bajas.

Los animales, dándoles pena del pobre conejo, decidieron irle a buscar a su madriguera e invitarle a la fiesta. No sin antes hacerle prometer que nunca más haría burla a ninguno de los animales del bosque.

El conejo, muy contento, prometió no burlarse nunca más de sus amigos del bosque, y todos se divirtieron mucho en la fiesta y vivieron muy felices para siempre.

Autor: L.A.V.M.

El arbolito de Navidad

Jueves, diciembre 16th, 2010


Érase una vez, hace mucho tiempo, una isla en la que había un pueblecito. En ese pueblecito vivía una familia muy pobre. Cuando estaba próxima la Navidad, ellos no sabían cómo celebrarla sin dinero.; entonces el padre de la familia empezó a preguntarse cómo podía ganar dinero para pasar la noche de Navidad compartiendo un pavo al horno con su familia.

Decidió que ganaría algo de dinero vendiendo árboles de Navidad. Así, al día siguiente se levantó muy temprano y se fue a la montaña a cortar algunos pinos. Subió a la montaña, cortó cinco pinos y los cargó en su carroza para venderlos en el mercado.

Cuando solo quedaban dos días para Navidad, todavía nadie le había comprado ninguno de los pinos. Finalmente, decidió que puesto que nadie le iba a comprar los abetos, se los regalaría a aquellas personas más pobres que su familia. La gente se mostró muy agradecida ante el regalo.

La noche de Navidad, cuando regresó a su casa, el hombre recibió una gran sorpresa. Encima de la mesa había un pavo y al lado un arbolito pequeño. Su esposa le explicó que alguien muy bondadoso había dejado eso en su puerta.
Aquella noche el hombre supo que ese regalo tenía que haber sido concedido por la buena obra que él había hecho regalando los abetos que cortó en la montaña

Cuento de Irene M. Avalos, Bolivia

Cuento de Navidad

Miércoles, diciembre 15th, 2010

Por Ray Bradbury

El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana les obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso máximo permitido y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando estos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.

- ¿Qué haremos?
- Nada, ¿qué podemos hacer?
- ¡Al niño le hacía tanta ilusión el árbol!

La sirena aulló, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar. El niño iba entre ellos, pálido y silencioso.

- Ya se me ocurrirá algo -dijo el padre.
- ¿Qué…? -preguntó el niño.

El cohete despegó y se lanzó hacia arriba al espacio oscuro. Lanzó una estela de fuego y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas.
Los pasajeros durmieron durante el resto del primer “día”. Cerca de medianoche, hora terráquea según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:

- Quiero mirar por el ojo de buey.
- Todavía no -dijo el padre-. Más tarde.
- Quiero ver dónde estamos y a dónde vamos.
- Espera un poco -dijo el padre.

El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el árbol con sus velas blancas que había tenido que dejar en la aduana. Al fin creyó haber encontrado una idea que, si daba resultado, haría que el viaje fuera feliz y maravilloso.

- Hijo mío -dijo-, dentro de media hora será Navidad.

La madre lo miró consternada; había esperado que de algún modo el niño lo olvidaría. El rostro del pequeño se iluminó; le temblaron los labios.

- Sí, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿Tendré un árbol? Me lo prometisteis.
- Sí, sí. Todo eso y mucho más -dijo el padre.
- Pero… -empezó a decir la madre.
- Sí -dijo el padre-. Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo pronto.

Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.

- Ya es casi la hora.
- ¿Puedo tener un reloj? -preguntó el niño.

Le dieron el reloj, y el niño lo sostuvo entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el momento insensible.

- ¡Navidad! ¡Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?
- Ven, vamos a verlo -dijo el padre, y tomó al niño de la mano.

Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los seguía.

- No entiendo.
- Ya lo entenderás -dijo el padre-. Hemos llegado.

Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos, empleando un código. La puerta se abrió, llegó luz desde la cabina, y se oyó un murmullo de voces.

- Entra, hijo.
- Está oscuro.
- No tengas miedo, te llevaré de la mano. Entra, mamá.

Entraron en el cuarto y la puerta se cerró; el cuarto realmente estaba muy oscuro. Ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual podían ver el espacio. El niño se quedó sin aliento, maravillado. Detrás, el padre y la madre contemplaron el espectáculo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.

- Feliz Navidad, hijo -dijo el padre.

Resonaron los viejos y familiares villancicos; el niño avanzó lentamente y aplastó la nariz contra el frío vidrio del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.

Galletas de jengibre

Lunes, diciembre 13th, 2010

INGREDIENTES
1/3 cucharita de Canela en polvo
150 grs de Harina
100 grs de Mantequilla en pomada
1 cucharita de Jengibre en polvo
1 cucharada de Miel
1 Huevo
100 grs de Azúcar
1/4 de cucharita de Clavo de olor en polvo

MODO DE PREPARACIÓN

El primer paso será, batir la Mantequilla con el Azúcar hasta que quede esponjoso. Añadir el Huevo y la Miel. Batir.

Segundo paso, tamizar la Harina, el Jengibre, la Canela y el Clavo en polvo sobre la anterior mezcla. Mezclar hasta que quede una pasta homogénea.

Tercer paso: Amasar, dar forma de bollos y aplastar para que queden planas. Rebozar con Azúcar y hornear por 10 minutos hasta dorar.

Servir frío.

Ay del Chiquirriquitín

Lunes, diciembre 13th, 2010

Ay del Chiquirritin
Chiquirriquitin
Metidito entre pajas;
Ay del Chiquirritin
Chiquirriquitín
Queridin queridito del alma.

Por debajo del arco del portalito
Se descubre a María, José y el Niño
Ay del Chiquirritín
Chiquirriquitín
Queridin queridito del alma.

Bis…

Por debajo del arco del portalito
Se descubre a María, José y el Niño

Ay del Chiquitín….

Entre un buey y una mula Dios ha nacido
Y en un pobre pesebre le han recogido

Ay del Chiquitín….